.
Stalin era consciente de que la guerra era inevitable y que estallaría lo más tardar en 1.942. Mientras ganaba tiempo ultimaría sus reformas militares y el rearme y modernización de las Fuerzas Armadas Soviéticas. Por otra parte, observaba complacido como las potencias capitalistas se desangraban entre sí. (1)En la película se manifiesta, aunque indirectamente, el efecto de las terribles purgas stalinianas que azotaron a una significativa parte de la jefatura de sus fuerzas armadas. Estas terribles ejecuciones provocaron que mandos relativamente bajos tuvieran que comandar unidades de gran tamaño. Por ejemplo, un teniente de guardafronteras todo un regimiento. Un dato curioso relacionado con la película: con la excepción del comandante Gavrilov, jefe del 44 regimiento de infantería todos los mandos se autonombraron como tales. Aquel que fuera capaz de emitir órdenes coherentes o persuadiera a otros a cumplirlas era reconocido como líder.
Mas que una importancia histórico-militar, (en este sentido su valor es más que discutible) el asedio de Brest tiene un valor patriótico. Es más, hubo que esperar hasta la década de los cincuenta, con la muerte de Stalin para que cumpliese esta misma función. En la actual Rusia Brest suena a una especie de Termópilas nacional. Claro que en esto ha tenido un papel capital los medios de comunicación rusos y bielorruso, (en los estados bálticos y en Ucrania la propaganda ha sido de signo contrario). Brest demostró a los alemanes que los soldados soviéticos podían ofrecer una resistencia encarnizada… aunque claro, en otros muchos teatros de la campaña rusa esto no fue así. En la capacidad defensiva del Ejército Rojo intervenían muchos factores: mando, psicología colectiva e individual... El plan alemán era conquistar la plaza en las primeras doce horas del ataque. No fue así, y es que los alemanes sufrieron el barapalo ante Brest en parte por un complejo de superioridad mal disimulado generado por años de continuas victorias relámpago. El general alemán von Schliepper dio la primera orden del cese del ataque a la fortaleza de Brest a las 11:00 AM del día 22 de junio de 1.941 al comprobar que los alemanes no podían tomar los emplazamientos rusos.
El Museo de la Defensa de la Fortaleza de Brest se abrió en 1.956. La fortaleza fue premiada con el título de fortaleza heroica el 8 de mayo de 1.965. Mientras que el monumento mazacote que se construyó en las mismas ruinas de la fortaleza se inauguró en 1.971.
-------------------------------------------------------------
(1). Imperios de la muerte. La guerra germano soviética de 1.941-1.945. Xosé M. Núñez Seixas. Alianza Editorial. Madrid. 2.007. pag. 29.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada