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martes 11 de octubre de 2011

Barón Robert Friederich Nikolaus von Ungern-Sternberg. Trayectoria histórica (I)

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    El Barón Robert Friederich Nikolaus von Ungern-Sternberg, (Роман Фёдорович Унгерн фон Штернберг) apodado como el “Barón Sanguinario” o el “Barón Loco” nació en Graz; Austria, un 10 de enero del año 1.886 en el seno de una familia aristocrática de origen báltico. Su nombre original era Robert Nicholaus Maximilian von Ungern-Sternberg, pero su padre; Leonard Teodor Rudolf von Ungern-Sternberg dejó inscrito a su hijo en la nobleza zarista con el más eslavo Fedorovich. Los Ungern-Sternberg era una antigua e ilustre familia alemana-báltica, con una antigüedad no inferior a los mil años. El joven aristócrata creció en Reval; Estonia bajo la supervisión de su padrastro Oscar von Hoyningen-Hueney.
         Hay una serie de pistas que parecen señalar la existía, o los antecedentes familiares de tipo psicótico. Por ejemplo, un antepasado del siglo XVIII llamado Reinhold Ludwig Otto Freiherr von Ungern-Sternberg murió en su destierro siberiano acusado de asesinato. Su propio padre tenía reputación de “hombre malo”, y cuya crueldad y violencia gratuita condujo al divorcio y a una orden de alejamiento sobre sus hijos. Sea como sea los alemanes del Báltico siempre tuvieron fama de ser “gente complicada”.
         Cuando comenzó la Guerra Ruso-Japonesa de 1.905 el barón abandonó su centro de estudios a los 19 años y se enroló como soldado en un regimiento de infantería rusa. Fue herido en combate varias veces y recibió más de una condecoración. Todo esto conviene saberlo para poder hacer más adelante una crítica final de su personalidad lo más objetiva posible.
         Cuando hubo finalizado la guerra contra el Japón ingresó en la Escuela Militar de Pavlovsk donde por su carácter seco y extremista no dejó muy buen recuerdo y sí muchos expedientes. Según el general Wrangel Ungern sacó su empleo de oficial con muchas dificultades y posiblemente sólo por lo noble de su estatus salvó la carrera. Al finalizar los estudios pidió destino a los cosacos de Siberia, pero incluso ahí, donde la oficialidad tenía fama de ser dura el barón cayó como una granada de artillería pesada. Cierto día, cuando Ungern llevaba una trompa de órdago golpeó a uno de sus compañeros oficiales de unidad. Más en esta ocasión el “Barón Loco” encontró la horma de su zapato, y el oficial agredido ni corto ni perezoso desenvainó su sable y le golpeó en la cabeza no matándolo de puro milagro. Ungern acabó descalabrado, tanto que algunos han afirmado que fue debido a ese golpe cuando el barón acabó medio, o totalmente loco.
Sin embargo él ya era un “bicho raro” de tiempo atrás.
Por este gravísimo altercado fue forzado a dimitir… sospecho que sus ya más que numerosos enemigos aprovecharon la ocasión para sacudírselo de encima. En principio iba a volver a Rusia, pero el barón cambió de opinión en Vladivostok,  decidiendo viajar a Kharbin sólo, y a caballo acompañado por un chucho que le era fiel hasta morir. Ungern acampaba en plena estepa y sobrevivió gracias al agua de los ríos y a la caza. Ya en Kharbin ofreció sus servicios a los mongoles que a la sazón estaban en guerra con los chinos. Puesto que los mongoles sufrían de una crónica falta de cuadros militares no hicieron demasiadas preguntas al "Barón Loco" y le nombraron sin demasiadas ceremonias comandante de la caballería mongola. Algunos piensan que su admiración hacia los pueblos nómadas, los mongoles y buriatos surgió en su destino siberiano. Pero a juzgar por el hecho de que pidiera ir voluntario a una unidad no muy deseada por la inmensa mayoría de los jóvenes oficiales lo más probable es que ya su extraña ideología estuviera por esas fechas prácticamente conformada.
En suma, su jugada le había salido bien.
         Al parecer no hizo un mal trabajo mientras estuvo en Mongolia pero en 1.914 comenzó la Primera Guerra Mundial así que como un cohete abandonó Mongolia y se dirigió a Occidente, allí volvió a adquirir su antiguo empleo de teniente y sirvió en el Regimiento Nertchinsk. Lucho en la Galitzia; Ucrania Occidental y en 1.915 fue condecorado con la Cruz de San Jorge siendo promovido a capitán pasando a mandar el sexto escuadrón del Regimiento. El general Piotr Wrangel llegó a admitir en sus memorias que sentía profundos reparos a la hora de ascender al Barón, tanto por su carácter temerario como por mente inestable.
         Tras la Revolución de 1.917… es decir, la primera de las dos de naturaleza demoliberal, no la segunda marxista-leninista fue despachado por el Gobierno Provisional Ruso al Extremo Oriente como subordinado del general Gregory Semiónov para establecer una presencia militar leal al Gobierno en aquellos alejados lares. Aunque el general Semiónov  y el capitán Ungern-Sternberg se oponían frontalmente a los bolcheviques no formaban parte de los Ejércitos Blancos, así que no reconocían la figura del almirante Kolchak, su líder nominal. De hecho los dos comandantes recibieron apoyo nipón, pues estos deseaban establecer un gobierno títere en el Extremo Oriente ruso bajo el gobierno del general Semiónov… quizás una suerte de monarquía clintelar. Para los líderes del movimiento blanco contrarrevolucionario que creían en una Rusia fuerte y unida esto era pura traición. Poco más adelante profundizaremos un poco en el papel japonés en esta historia.
         El capitán Ungern-Sternberg fue nombrado por el general Semiónov general en jefe de la caballería mongola. Ungern-Sternberg operaba en un extenso territorio situado al sureste del lago Baikal denominado un tanto vagamente Dauria.
Fue desde 1.917 cuando comenzó a generar el excéntrico capitán una poderosa fama de sanguinario y demente debido a sus tácticas represivas contra la población civil que daba cobertura a los bolcheviques y su falta de consideración hacia sus subordinados. Desde 1.919 el "Barón Loco" ya iba por libre, así que dejó de estar supeditado a Semiónov. Ungern-Sternberg formó una unidad integrada por rusos, cosacos, buriatos, mongoles y algunos chinos renegados y aventureros de todo pelaje. En varias ocasiones los trenes de suministros del almirante Kolchak eran desvalijados por las columnas del "Barón Loco". Estos robos fueron tan importantes que la misma ofensiva del almirante kolchak contra los rojos en los Montes Urales quedó comprometida por la falta de suministros. Ungern-Sternberg actuaba en el área del Transbaikal, al Oriente de la base de operaciones de Kolchak que se situaba en la Siberia Central. Los trenes blancos que asaltaba pertenecían casi todos al Transiberiano que desde Vladivostok intentaban suministrar al Ejército Blanco de Siberia en su guerra contra los bolcheviques. Pero los trenes rojos también eran asaltados por el Barón Loco.
         En 1.918 Ungern-Sternberg recibió una interesante oferta japonesa: A cambio de la conquista de Urga, (actual Ulán-Bator) arrebatándosela a los chinos que la ocupaban, amenazando de esta guisa el dominio del Sol Naciente en Manchuria, los japoneses armarían su ejército. También el depuesto Bogd Khan animó al "Barón Loco" arrebatar el dominio de Mongolia a la República China. Ungern aceptó y el 15 de octubre de 1.918 estaba ante la ciudad de poderosas murallas y numerosos defensores. Por aquel entonces en Urga se refugiaba el Dalai-Lama, expulsado de Lhasa 15 años atrás. Exasperado por el asedio que ya llevaba tres meses el comandante cometió un error fatal. Usó al “Dios-vivo” como rehén para forzar la retirada del ejército de Unger-Sternberg. El "Barón Loco" usó tan torpe acción para sulfurar a sus seguidores poco antes de un ataque general. Además, por la noche encendió numerosas hogueras para dar a entender a los chinos que habían recibido una gran cantidad de refuerzos. Así, muy inteligentemente cargó las “baterías” de sus hombres y rebajó la de los defensores. El ataque fue un éxito, era el 3 de febrero de 1.920 y el 13 de marzo Mongolia se convirtió en reino, el reino de la Mongolia Exterior, (evidentemente había una Interior… que había que conquistar) regida bajo el cetro de una nueva monarquía, la Ungern-Sternberg.
         Pero durante su reinado Ungern-Sternberg, en su momento de mayor gloria fue cuando mostró de forma más virulenta su indiscutible vena psicótica. En ves de cimentar su fortuna comportándose de forma “normal” llegándo a una inteligencia con los Blancos, (los que quedaban, pues la guerra les iba peor que mal), con los japoneses, (convirtiéndose en una especie de estado vasallo del Imperio del Sol Naciente como sí lo fue, por ejemplo, el futuro Manchukuo) y sobre todo con las tribus mongolas. En vez de reactivar el comercio y mejorar las infraestructuras del reino el "Barón Loco" perdió la mesura y se dedicó a maltratar a las mujeres de sus subordinados, volar la cabeza con su revolver a aquellos que le criticaban y disparates por el estilo. Así que cuando les llegaron duras se quedó sólo.
         Ese día fatídico llegó en breve.
         Un ejército bolchevique comandado por el mongol Damdin Sükhbaatar derrotó a Ungern-Sternberg. Pero ahí no acabó todo, pues el nuevo rey de Mongolia intentó tomar la revancha invadiendo el territorio soviético cerca de Troitskosavsk, (la actual Kyakhta). Después de varios éxitos iniciales a lo largo de mayo y junio de 1.920, durante los dos meses siguientes se sucedieron los descalabros. Al final su propio oficial adjunto; el coronel Sepailov le traicionó entregándolo a los “rojos”. Esto fue el 21 de agosto de 1.921. Después de un juicio de cinco horas y veinte minutos realizado durante el 15 de septiembre del año 1.921 fue condenado a muerte por fusilamiento en la ciudad de Novonikolayevsk, (actual Novosibirsk). En el juicio el "Barón Loco" se vanaglorió orgulloso de que su milenario linaje había entregado por la Madre Rusia 72 vidas. El autoproclamado rey con ese comentario deseó remarcar su más absoluto desprecio por, a su entender, abyecta chusma revolucionaria. Durante el juicio su aplomo y orgullo hizo saltar chispas a los bolcheviques y al parecer murió sin soltar una lágrima.
         Para muchos había muerto un “perro rabioso”…una especie de Bin Laden de comienzos del siglo XX, pero no todos opinaban así.
Pese a su poderosa vena psicótica mucha gente supo separar ésto de ésta y atribuyó al Barón unas cualidades perdidas tiempo ha. Bogd Khan ordenó oraciones por su alma por toda Mongolia. Desde antes de su muerte ya muchos consideraban que era más que un vulgar loco. Es más, para el XIII Dalai Lama Ungern-Sternberg era la reencarnación de un “Mahakala” (1), una figura sagrada del hinduismo. Así terminó aquel hombre que se creó, (en parte porque le hicieron creer) que era la reencarnación de Gengis-Khan y sus extrañas ideas reaccionarias o pseudotradicionales.
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(1).Mahakala, dios de la muerte, es una de las más importantes deidades protectoras del Dharma. Con su aspecto y forma airados protege a los discípulos de todo tipo de obstáculos en el camino espiritual.
Al igual que el negro absorbe todos los colores, todas las cualidades y las formas se funden en Mahakala. La ausencia total de color, simboliza la naturaleza de Mahakala como realidad última. Mahakala de tez oscura representa trascendencia de todo tipo. Etimologicamente Kala, significa tiempo. Así, Mahakala simboliza la naturaleza cósmica de tiempo, en el que todos nos disolvemos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Rom%C3%A1n_Ungern_von_Sternberg

http://en.wikipedia.org/wiki/Roman_Ungern_von_Sternberg

http://newdawnmagazine.com.au/Article/The_Bloody_Baron_von_Ungern-Sternberg.html

Los Ejércitos Blancos. Marina Grey y Jean Bourdier. Caralt. Barcelona. 1.973.

Sobre la Konservative Revolution. VVAA. Ediciones Nueva República. Barcelona.

1 comentarios:

Tio Antonio dijo...

Pues es la primera vez que oiga hablar de éste "angelito". Su vida es apasionante, sin duda. Esta especie de mezcla de "Iván el terrible" y "Patton", pese a sus errores merecía mucho más que ser ejecutado. Buen artículo.

Saludos.